7 preguntas que un candidato debería hacer en una entrevista
La entrevista no solo es para que te evalúen
Cuando una entrevista de trabajo está por terminar, probablemente escucharás: “¿Tienes alguna pregunta para nosotros?”. Aunque puede parecer una simple formalidad, es uno de los momentos más importantes del proceso de selección.
Las preguntas que un candidato debería hacer no solo demuestran interés por la vacante. También permiten conocer mejor el puesto, la empresa, el equipo y las condiciones reales de trabajo antes de tomar una decisión.
Una entrevista, además, funciona en ambas direcciones: la empresa evalúa si eres la persona adecuada para el puesto, pero tú también puedes evaluar si esa empresa es adecuada para tus objetivos profesionales.
Por eso, responder “no, ninguna” puede significar perder una excelente oportunidad para obtener información que no aparece en la descripción de la vacante.
7 preguntas que todo candidato debería considerar
No necesitas hacerlas todas. Lo recomendable es preparar varias y elegir las que tengan mayor sentido según cómo se desarrolle la conversación. Indeed recomienda preparar varias preguntas y seleccionar al final dos o tres que no hayan sido respondidas durante la entrevista.

1. ¿Por qué está disponible esta posición?
Esta pregunta puede ayudarte a entender si se trata de una posición nueva, una expansión del equipo o un reemplazo.
También puedes profundizar:
“¿Cuál ha sido el principal reto de esta posición?”
La respuesta puede darte información importante sobre las expectativas y dificultades reales del puesto.
2. ¿Cómo se mide el éxito en este puesto?
Una de las mejores formas de conocer las expectativas de una empresa es preguntar cómo evalúa los resultados.
Puedes preguntar:
“¿Qué resultados esperan de la persona durante los primeros 90 días?”
Esto te permitirá conocer prioridades, objetivos e indicadores de desempeño.
Preguntar por las responsabilidades diarias, expectativas y métricas de éxito es una recomendación frecuente para los candidatos que buscan comprender mejor una posición.
3. ¿Cuáles son los principales retos del puesto?
Toda posición tiene retos. Lo importante es saber cuáles son antes de aceptar.
Puedes preguntar:
“¿Cuál sería el problema más importante que tendría que resolver la persona que ocupe esta posición?”
Esta pregunta puede ayudarte a descubrir si el puesto realmente coincide con tu experiencia y tus objetivos profesionales.
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4. ¿Cómo es la cultura laboral?
Una vacante puede decir que existe un “excelente ambiente laboral”, pero esa frase por sí sola no dice demasiado.
Mejor pregunta:
“¿Qué es lo que más valoran los colaboradores de trabajar aquí?”
O incluso:
“¿Qué aspecto de la cultura laboral consideran que todavía pueden mejorar?”
Las respuestas concretas suelen ser mucho más útiles que las descripciones generales.
5. ¿Cómo es el estilo de liderazgo?
Tu jefe directo puede tener una gran influencia en tu experiencia laboral.
Puedes preguntar:
“¿Cómo suele dar retroalimentación el líder del equipo?”
También:
“¿Cómo se toman las decisiones dentro del equipo?”
Conocer el estilo de liderazgo puede ayudarte a determinar si la dinámica de trabajo es compatible contigo.
6. ¿Qué oportunidades de crecimiento existen?
Si buscas algo más que un empleo temporal, esta pregunta es fundamental.
Puedes preguntar:
“¿Qué posibilidades de crecimiento profesional existen para alguien que tiene buenos resultados en esta posición?”
Y llevarla un paso más allá:
“¿Podrían compartir algún ejemplo de alguien que haya crecido dentro de la empresa?”
La diferencia está en conocer si el crecimiento profesional es una posibilidad real o solamente una frase utilizada en las vacantes. Preguntar por capacitación, desarrollo y trayectoria profesional también ayuda a evaluar el potencial de una posición a largo plazo.
7. ¿Cuáles son los siguientes pasos del proceso?
Una pregunta sencilla, pero indispensable:
“¿Cuáles son los siguientes pasos del proceso de selección y cuándo esperan tomar una decisión?”
Esto te permite conocer qué sigue, cuánto podría durar el proceso y cuándo esperar una respuesta. Además, una comunicación clara durante el proceso forma parte de una buena experiencia del candidato.

¿Y qué pasa con el sueldo?
Hablar de salario no está mal. Es una parte legítima de cualquier decisión laboral.
Sin embargo, dependiendo de la etapa del proceso, puede ser más conveniente abordar primero aspectos como las responsabilidades, expectativas y compatibilidad con el puesto.
Cuando llegue el momento, puedes preguntar directamente:
“¿Cuál es el rango salarial previsto para esta posición?”
También es importante conocer el paquete completo:
- Sueldo.
- Prestaciones.
- Bonos o comisiones.
- Modalidad de trabajo.
- Horarios.
- Capacitación.
- Oportunidades de crecimiento.
No todo se reduce a la cantidad que aparece en la nómina.
Las respuestas también pueden revelar señales de alerta
Hacer preguntas no sirve únicamente para demostrar interés.
También puede ayudarte a identificar posibles problemas.
Por ejemplo, si preguntas:
“¿Cómo se mide el éxito en este puesto?”
y nadie puede explicar claramente qué esperan de ti, quizá sea necesario profundizar.
Si preguntas por crecimiento profesional y solamente recibes respuestas demasiado generales, también conviene investigar.
Esto no significa que una respuesta poco clara sea automáticamente una señal negativa. Sin embargo, puede indicar que necesitas obtener más información antes de tomar una decisión.
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¿Cuántas preguntas deberías hacer?
No existe un número obligatorio.
Lo importante es hacer preguntas relevantes y escuchar las respuestas.
Una buena estrategia es preparar entre cinco y diez preguntas antes de la entrevista, pero seleccionar únicamente las que no hayan sido respondidas durante la conversación. Indeed recomienda precisamente llevar preguntas preparadas y elegir dos o tres al final, dependiendo de lo que ya se haya hablado.
Además, evita hacer preguntas cuya respuesta puedes encontrar fácilmente en la página web de la empresa. Investigar previamente permite formular preguntas más específicas y demostrar que realmente conoces la organización.
La entrevista también es para ti
Buscar trabajo no significa aceptar cualquier oportunidad.
Antes de decir que sí, deberías poder responder:
¿Entiendo realmente qué esperan de mí?
¿Me interesa la cultura laboral de la empresa?
¿Confío en el estilo de liderazgo?
¿Existen oportunidades de crecimiento?
¿Las condiciones son compatibles con mis objetivos?
Una entrevista de trabajo no debería ser únicamente un examen para demostrar que eres capaz de hacer el trabajo. También debería darte la información necesaria para decidir si realmente quieres hacerlo ahí.
Conclusión
Las preguntas que un candidato debería hacer pueden convertirse en una herramienta para tomar mejores decisiones profesionales.
Preguntar por los retos del puesto, la forma de medir resultados, el liderazgo, la cultura laboral, el crecimiento y los siguientes pasos te permitirá conocer aspectos que difícilmente aparecen en una vacante.
Además, hacer preguntas inteligentes puede transmitir preparación, interés y capacidad de análisis.
La próxima vez que el entrevistador diga:
“¿Tienes alguna pregunta para nosotros?”
No respondas automáticamente que no.
La entrevista también es tu oportunidad para evaluar a la empresa.
Referencias de autoridad
- Society for Human Resource Management (SHRM): destaca que la entrevista debe ser un intercambio de dos vías, donde tanto empresa como candidato puedan evaluar si existe una buena compatibilidad.
- Indeed: recomienda preparar preguntas sobre responsabilidades, expectativas, retos, métricas de éxito, crecimiento, capacitación y siguientes pasos.
- Indeed: señala que investigar previamente a la empresa permite formular preguntas más relevantes y demostrar interés genuino por la oportunidad.







